Cuando pensamos en la piel de un recién no nos imaginamos que puedan salirle granitos al bebé. Siempre se habla de una piel suave, sonrosada… pero en muchas ocasiones la piel de nuestro pequeño puede presentar muchas imperfecciones y granitos. 

Hay algunos granitos de bebé que pueden necesitar algún tratamiento específico durante unos meses. Pero tranquilidad, ¡que no cunda el pánico! En muchos de los casos, los granitos del bebé no se requiere tratamiento alguno, son benignos y se irán con el tiempo.

La piel de un recién nacido es especialmente delicada y hay que tener especial cuidado con ello. Seguir siempre las indicaciones de los médicos es fundamental, y no hay que asustarse si surge algún granito. Veamos por qué motivos pueden salirle granitos al bebé y cómo podemos identificarlos. 

Tipos de granitos en un bebé

Acné neonatal o neonatorum

granitos bebe rojeces

Puede que algunos bebés nazcan con ellos, pero suelen aparecer sobre la segunda o tercera semana de vida. Son granitos o puntitos rojos y pueden tener una cabecita blanca, similares al acné común. Suelen aparecer en las mejillas, pero en algunos bebés pueden aparecer por toda la cara. Estos granitos no duelen, ni pican, ni molestan. No están asociados con la lactancia ni tampoco a algún alimento que pueda haber comido la madre.

Estos granitos en el bebé surgen por la estimulación de las glándulas sebáceas por parte de las hormonas maternas (transmitidas a través del cordón umbilical durante el embarazo). Normalmente desaparecen solos, al cabo de unas semanas, cuando desciendan los niveles hormonales. 

Eso sí, es importante no apretar o frotar los granitos del bebé, ya que podrías hacer daño y heridas. Lo que sí se puede hacer es lavarle la carita con agua y jabón para bebés. Además, si usas alguna crema hidratante, es importante que ésta no sea muy grasa

Acné del lactante

Estos granitos suelen aparecer en los recién nacidos a los dos o tres meses de vida, y pueden permanecer hasta el año y medio.  En este caso, estos granitos de bebé son rojizos, pero también pueden aparecen puntos negros y blancos, muy parecidos al acné de los adolescentes. Salen aparecer casi siempre en las mejillas.

La causa de estos granitos no está muy clara, pero parece que la genética es la principal protagonista en este caso. Además, el acné del lactante puede ser persistente y dejar cicatriz. En ocasiones, los pediatras pueden recetar cremas con  peróxido de benzoilo, que reducen las bacterias, o eritromicina, antibióticos que reducen la inflamación. Y, solo en los casos muy graves, recetan antibióticos orales.

Miliaria

Estos son unos granitos blancos y amarillentos que aparecen en la cara del bebé. Suelen aparecer en las primeras semanas de vida, y desaparecen alrededor del segundo mes de vida, sin dejar marcas ni cicatrices. 

Suelen aparecer en la cara, sobre todo en las mejillas, la nariz, el mentón… Y, en casos muy extraños, han aparecido en el pene y las piernas de los pequeños. 

Estos granitos son como acumulo de grasa o el sudor en la piel del bebé, una obstrucción de los poros, por lo que estos granitos de bebé no requieren ningún tratamiento, ni crema ni pomada. Surgen por la inmadurez de las glándulas sudoríparas, que en los primeros meses se obstruyen, reteniendo el sudor. 

Suelen aparecer porque tendemos a abrigar a los niños demasiado. En verano es muy común que surjan después de  un día de playa.

El eritema tóxico del bebé

granitos bebe mejillas

Se trata de una erupción cutánea benigna. En ocasiones, pueden parecer picaduras de algún insecto. Son pequeños granitos rojos rodeados de rojeces y suelen ser muy numerosos. Aparecen en las primeras horas de vida, distribuidos por todo el cuerpo, excepto en las manos. Desaparecen solos alrededor de  los diez días. 

La causa de estos granitos en bebés no están claras. Es un proceso inflamatorio que afecta a un gran porcentaje de recién nacidos, y casi nunca se da en prematuros o en bebés de menos de 2.500 gramos. Pero, como hemos mencionado, son granitos benignos. Así que no necesitan ningún tratamiento específico, solamente mucha hidratación.

Enfermedades exantemáticas

Hay pocos casos en los que debemos alertarnos por los granitos de un bebé. Algunos casos en los que sí es importante prestar atención médica de manera rápida son, por ejemplo, si a nuestro bebé le aparecen bultitos por debajo de la piel (sobre todo a nivel de la zona media del cráneo o la cara, o sobre la columna vertebral).

Los granitos con herida que sangran también necesitarán especial atención, así como aquellos que no desaparecen en unos días o semanas y se acompañan de otras heriditas. 

Hay otros tipos de trastornos relacionados con virus o bacterias, como la varicela, el sarampión y otras erupciones que aparecen en forma de ampollas, como el herpes neonatal o el impétigo. La mayoría de las enfermedades infecciosas que tienen los niños en los primeros años de vida se presentan con exantemas. En determinados tipos los sarpullidos son muy característicos, y en otros no son tan típicos. Los más frecuentes son la escarlatina, eritema infeccioso, enfermedad boca-mano-pie, exantema súbito, rubéola, sarampión…

Es fundamental acudir a un profesional para el tratamiento de estos casos

granitos varicela

Consulta con un pediatra 

En cualquier caso, es bueno que consultes con tu pediatra para resolver estas cuestiones sobre granitos en el bebé. Las indicaciones personalizadas de un profesional que conozca tu caso y que cuente con experiencia en la cuestión son fundamentales para el buen cuidado de la piel de nuestro bebé. Aunque los granitos de un bebé, en la gran mayoría de los casos, no son preocupantes, debes consultar con tu médico si tienes dudas, preguntas o preocupaciones.